Proteger tu piel del sol, no lo olvides

trucos para proteger tu piel

Los mejores cuidados para proteger tu piel del sol

Con la llegada de la temporada estival, debemos prestar atención y proteger nuestra piel de la constante exposición solar, porque dado el estado de nuestra capa de ozono, y la fuerza que tienen los rayos del sol; podemos tener problemas en nuestra piel, derivados del la continua exposición al sol.

Para ello, en este post te ofrecemos los mejores consejos para cuidar tu piel y protegerla para que los rayos de sol no afecten a tu piel y tan sólo le aporten beneficios como el aporte de vitamina D que nos recarga de energía y ese moreno dorado que tan bien sienta.

 

Prepara tu piel para el verano

La aplicación de un protector solar es esencial para que nuestra piel esté sana, pero no es lo único que debemos hacer porque nuestra piel puede resentirse por otros factores que se agravan en verano. La llegada de las altas temperaturas pasa factura en nuestra piel, dejando signos visibles de deshidratación. Por ello, y una de las cosas más importantes es hidratar la piel y para ello, antes del verano, hay que prepararla.

A continuación os explicamos una rutina que os funcionará para preparar la piel antes del verano y que deberemos combinar con la aplicación de protector solar y otras cremas reparadoras para después de la exposición solar.

El truco está en exfoliar plenamente la piel, antes de hidratarla, para quitar todas las impurezas y pieles muertas que podamos tener en nuestra dermis, y después de haberlo hecho, entonces hidratar la piel, para que absorba correctamente todos los agentes hidratantes a través de los poros. Si quieres saber cómo hidratar tu piel para mantenerla sana. Aquí te dejamos un enlace sobre remedios naturales para una piel sana, un post que no te puedes perder.

 

La importancia de la protección solar

Los protectores solares son muy importantes a la hora de preparar la piel ante la exposición solar, pero hemos de tener en cuenta diferentes cuestiones a la hora de elegir correctamente un tipo u otro; porque existen distintos tipos de factores protectores.

  • Factores de protección químicos/ orgánicos: Los químicos tardan entre 20 minutos y media hora en hacer efecto porque funcionan penetrando en la piel, y protegiéndola frente a los rayos UVA. Deberemos aplicarlos al menos media hora antes de la exposición y aunque sean resistentes al agua deberemos aplicar de nuevo cada dos horas, porque van perdiendo su efecto.
  • Factores de protección físicos/ minerales: Éstos actúan desde el primer instante que se ponen dado que lo que hacen es reflectar la radiación sobre la crema. Tienen el inconveniente de que, al no contener químicos son una pasta más densa, difícil de extender sobre la piel, y que además no son resistentes al agua, por lo que deberás tomar las precauciones necesarias a la hora de repetir la aplicación tras cada baño.

Es importante protegernos durante los primeros días de exposición con factores altos (30, 50) y después y según la hora a la que nos expongamos, si no es en las horas más fuertes, bastará con factores 2o ó 30). Seguiremos utilizando los factores de protección altos para el rostro o los hombros, o aquellas zonas sensibles o a las que les da mas el sol.

Es importante no reutilizar las cremas del año anterior, dado que las cremas han estado expuestas a altas temperaturas durante un período largo de tiempo y los factores de protección pueden haberse visto dañados y no ser tan eficaces como deberían.

Debemos recalcar también que es muy importante cómo ponemos las cremas. Debemos seguir unas pautas y una de las más importantes es tener en cuenta la antelación a la exposición ya que  los factores de protección químicos (que son los más utilizados) no actúan de inmediato como hemos explicado anteriormente. Por ello es muy importante aplicarse la crema 30 minutos antes de exponerse al sol. Lo ideal es que la primera vez que nos pongamos crema sea en casa, y así transcurra suficiente tiempo como para que hagan efecto los factores protectores.

 

Protege tu piel del sol sin cremas

La alimentación juega un papel clave en la protección de la piel, y tanto es así que debemos nutrirnos correctamente desde dentro para notar los beneficios por fuera. Los antioxidantes son los mejores compañeros de la piel y son muy importantes para su estado de salud. Por ello, debemos incorporar alimentos ricos en antioxidantes y sobre todo en  licopeno, vitamina E y C, además de polifenoles.  Se ha demostrado que el betacaroteno tiene una propiedad que hace menos sensible a la piel a la exposición solar aumentando su resistencia.

Además puedes proteger tu piel con diferentes aceites que pueden ayudar a proteger tu piel como es el caso del aceite de aguacate que posee un factor de protección solar 15, el aceite de coco (FPS 8), el de jojoba que es muy hidratante, o el aceite de almendras con FPS 5, pero la  protección natural contra los rayos UVA viene del aceite de semilla de zanahoria. Este aceite vegetal ofrece  FPS 40. Además, cuenta con propiedades que nos hacen más resistentes a la exposición solar por su alto contenido en betacarotenos y antioxidantes. También son muy utilizados el aceite de macadamia e incluso el aceite de oliva. El aceite de germen de trigo tiene FPS 20 y  es rico en vitamina E y antioxidantes  para reparar el daño ocasionado por el sol en la piel.

Recuerda que con todos estos aceites puedes proteger también tu pelo que se ve muy afectado por la exposición solar. Si quieres saber remedios naturales para cuidar tu cabello y evitar su caída no te pierdas este post.

Es importante que durante la exposición solar nos hidratemos, comiendo fruta o bebiendo líquido, para que el organismo esté correctamente hidratado.

El cuidado de la piel no acaba con el tratamiento durante la exposición solar, sino que deberemos volver a hidratar la piel tras la exposición solar y podemos aplicar cremas o geles que contengan agentes hidratantes y reparadores como la miel o el aloe vera, que recupera los daños producidos en la piel.

 

¿Y qué puedo hacer si ya me he quemado?

Pues en primer lugar descansar del sol, intentar cubrirte con ropa durante los días posteriores,ya que tu piel está dañada y sensible. Deberemos aplicar agentes hidratantes y reparadores para que nuestra piel se recupere lo antes posible. Lo ideal es aplicar compresas frías que nos refresquen, podemos hacer una cataplasma de leche y avena, los copos de avena reparan la piel de forma rápida. El Aloe vera también puede ayudarte, así como el aceite de semilla de zanahoria ya que es antiséptico, cura y repara las heridas producidas por el sol.

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